DIFERENCIA ENTRE NEGOCIO Y EMPRESA

Algunos piensan que un negocio es lo mismo que una microempresa o una pequeña empresa, pero no lo es. Justo hoy nos ha surgido un caso práctico a este respecto, por tanto, aprovechamos y explicamos, al igual que hemos hecho a nuestro cliente, las diferencias entre ambos:

– Negocio viene de la palabra en latín negotium, está formado por otium que significa descanso y nec que significa negación, por lo tanto negocio es la negación del ocio, o mejor dicho, una actividad que te mantiene ocupado.

– Empresa viene del italiano impresa que tiene que ver con la acción de imprimir algo para que se haga realidad.

Considerando la producción, en un negocio todo lo que puedes producir depende de ti y por esa razón tu negocio puede crecer pero no más allá de cierto punto. Por el contrario, con una empresa creas una entidad independiente que puede funcionar sin que te ocupes directamente de la producción porque puedes delegar tareas mientras tú diriges y planificas. Por esta razón es esencial que tengas un plan de negocio que permita el tránsito exitoso de un negocio a una empresa.

Si tus operaciones comerciales crecen y te formalizas siguiendo los pasos de un plan de acción, ya no tendrás un negocio sino una empresa. Un negocio es una actividad, sistema, método o forma de obtener dinero a cambio de ofrecer beneficios a otros. Si con ese negocio consigues cierta cantidad de ganancias, con estabilidad, organización y formalidad entonces tendrás una empresa.

EJEMPLOS ENTRE NEGOCIO Y EMPRESA

La mejor forma de entender la diferencia entre estos conceptos, es el de un negocio que consiste en comprar un local para luego ganar dinero al alquilarlo o al venderlo a un mayor precio, y una empresa que se dedique a comprar diferentes locales para luego alquilarlas o venderlas a un mayor precio.

En el primero caso, el negocio de comprar un local para luego alquilarlo o venderlo, es un método o forma de ganar dinero a cambio de ofrecer un beneficio a otras personas; mientras que la empresa dedicada a comprar locales para luego alquilarlao o venderlos, es una entidad constituida para realizar este tipo de negocios. De bienes raíces en concreto.

Así, no estaremos en lo cierto si pensamos que un negocio es una empresa pequeña, cuando en el momento en el que está constituida, ya lo es. Siguiendo el caso: el negocio es un método, mientras que la empresa consiste es una entidad que realiza dichos métodos.

En el caso de que tengas varios negocios entre manos, puedes constituir una o varias empresas para poder darle mayor calado a tus métodos, has de saber que dentro de Verum tenemos un bloque para emprendedores. Contacta con nosotros en info@verumasesores.com y descubre cómo podemos ayudarte a pasar de “0 a empresa” con totales garantías y en un plazo más que razonable


LA VENTA A PUERTA FRÍA

Presentarte ante una persona que no te conoce, y tratar de venderle un producto o servicio que no ha solicitado, es la parte más dura y aterradora del trabajo de un comercial. El porcentaje de rechazo ante un intento de venta a puerta fría es extremadamente alto, por lo que conviene conocer y entender qué es la venta a puerta fría y las técnicas de venta a puerta fría para evitar, en la medida de lo posible, que la puerta del cliente se cierre demasiado pronto.

Qué es la venta a puerta fría

La venta a puerta fría puede referirse a las llamadas telefónicas que se realizan desde una empresa a un particular para ofrecer un producto o servicio. Sin embargo, es más habitual utilizar el término “venta a puerta fría” para definir la actividad de aquellos comerciales que se presentan personalmente en la vivienda de sus posibles clientes para tratar de vender en el momento algún tipo de producto o servicio.

Se trata de un tipo de venta muy invasiva y mal considerada por la mayoría de los usuarios, incluso por los propios comerciales. A nadie le gusta que molesten su descanso en su propiedad para tratar de venderle algo que no necesita ni ha pedido, de igual forma que a nadie le resulta agradable sentir el rechazo absoluto de otra persona cuando llama a su puerta.

Para que el proceso sea menos estresante para ambas partes, y pueda concluir en un acuerdo positivo para ambos, existen una serie de técnicas a tener en cuenta que aumenten las posibilidades de éxito.

Técnicas de venta a puerta fría

No existe un método infalible que garantice la venta del producto o servicio. Sin embargo, sí existen una serie de técnicas aplicables de forma sencilla, que facilitan la comunicación entre el comercial y el cliente, y que habitualmente llegan al objetivo de captar su atención.

Selecciona tu público objetivo

El trabajo será en vano escogiendo una vivienda al azar y presentando un producto a una persona que seguramente no va a quererlo ni a necesitarlo. La venta será más fácil si de entrada apuestas por un usuario que tenga necesidades relacionadas con ese servicio o producto que ofreces.

Muestra tu mejor imagen

Este es un punto extremadamente importante. El vestuario, la higiene y el cuidado por los pequeños detalles, son cuestiones que van a hacer que la balanza se incline hacia uno u otro lado. La imagen lo es todo para causar una buena primera impresión, y la primera impresión es lo que cuenta al darte a conocer a alguien.

Realiza una presentación trabajada

No tienes que leer un guion. Lo que debes hacer es preparar muy bien la presentación, con todos aquellos puntos que no puedes olvidar tratar, y seguirlos uno a uno. Eso sí, ten en cuenta que tu cliente potencial no es estático, tendrá sus propias opiniones, ideas y pensamientos, por eso debes prepararte también para cualquier reacción adversa en tu interlocutor.

Organiza todo el material

Los imprevistos pueden ocurrir, pero siempre se minimizan si cuentas con un material bien organizado y colocado. Que no haya nada que te haga perder ese tiempo tan corto y valioso que tienes para encandilar a tu potencial cliente. Además, el orden genera confianza, así que trata de mostrar todo aquello que vayas a necesitar durante la presentación bien organizado.

Presta atención y empatiza con el potencial cliente

Tan importante como tu discurso es todo aquello que recibas del interlocutor. Cualquier reacción, ya sea física o verbal, resulta importante. Además, es necesario que entiendas su problema para ofrecerle soluciones, debes empatizar con él y entender en qué posición se encuentra para enfocar mejor tu estrategia.

Enfatiza las ventajas del producto o servicio

Aunque tu objetivo sea vender, deberías dejar de lado la venta. Habla de ventajas y beneficios sin nombrar el producto. Pon toda tu energía en aquello que resulte diferenciador y único, que llame la atención de cualquier persona.

Mantén la compostura y la calma

Pase lo que pase, tu misión es mantenerte en tu posición y no elevar el tono de voz ni perder las formas. La paciencia es tu gran aliada para llegar a buen puerto, sonríe y sé atento con las necesidades del interlocutor.

Ofrece pruebas o muestras gratuitas

Una buena forma de obtener aquello que quieres de tu potencial cliente, es darle una prueba o muestra de que de tu producto o servicio de manera gratuita. Por lo general, no se rechaza nada que no cueste dinero ni esfuerzo obtener, por lo que puede sentar las bases de la futura relación entre el usuario y lo que vendes.

Ahora que ya sabes qué es la venta a puerta fría y las técnicas de venta a puerta fría, podrás realizar una estrategia adecuada para conseguir aumentar las ventas. ¿Alguna vez has experimentado este tipo de venta como comercial o cliente?